Aprendizaje invisible ¿cómo aprender a pesar de la escuela?

Fuente TIC y TIC

Cristobal COBOS, en otra memorable charla TED, nos muestra algunos ejemplos de este "aprendizaje invisible" que comienza a ganar terreno en todo el mundo.

No puedo dejar de hacer el paralelismo con nuestro plan Ceibal, porque estoy seguro que ya están germinando (y algunos ya crecieron...) los nuevos Lim Dim Weng criollos...




ED por Buenos Aires


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“Los grandes hombres hablan sobre ideas; los hombres promedio, sobre cosas; y los pequeños, sobre otros hombres”. Yo voy a hablar de TED. Con esa frase lanzada por Adrian Paenza comenzó con “matemática” puntualidad uno de los eventos más esperados por la casta 2.0 criolla. Si, el jueves pasado tuve el placer de participar en el capítulo porteño de TED: TEDxBuenosAires. Viajé especialmente aprovechando la invitación personal que me realizará mi amigo Gerry Garbulsky, factótum e inspirador inicial de la idea de traer TED a la Argentina.
Casi como feligreses en procesión, más de 1400 personas llegamos puntualmente para estar presentes en TEDxBuenosAires y, maravillas de la tecnología contemporánea, más de 3000 lo pudieron seguir en vivo a través del sitio web de la iniciativa. Según parece y tal como lo dijera Adrian Paenza, los argentinos ahora podemos reclamar un nuevo record, el de asistencia a un evento TED.
No es fácil movilizar a semejante cantidad de personas y ofrecerles un entorno en el que la incomodidad brilló por su ausencia. Se trató de un evento, magistralmente organizado. Los aspectos logísticos quedaron cuidados al mínimo detalle, acreditaciones más que ordenadas en el que se repartía mucho material que incluía el “libro” con la programación del día, equipamientos de audio y video que permitieron gozar del evento, conexión a la red, una escenografía cuidadosamente diseñada. Todo a la perfección.
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20 oradores del campo (cada vez más fértil) de las ideas, las ciencias, artes e iniciativas sociales compartieron sintonizadamente lo que piensan, hacen y esperan. Expresión de una **tercera cultura** en pleno apogeo. Se abrió el juego al conocimiento y compartieron emociones, dudas y esperanzas para repensar la realidad y, diría yo, el futuro de la realidad que hoy se despliega vertigionosamente.
Al menos en Argentina, el evento marco la pauta twittera del día, a través del hashtag #tedxba se pudieron seguir los comentarios del evento en tiempo real, algunos de los cuales fueron aportados por quien escribe este post.
Para mi fue muy divertido haber podido “realizar”, es decir conocer en “vivo y en directo” a numerosos personajes que, como yo, conformamos la zoología 2.0 del fin del mundo hispano parlante. No sólo estaba la flor y nata 2.0 argenta sino también algunos distiguidos visitantes que, como yo, cruzaron la cordillera de los Andes para ser parte de la que ahora ya es la mística de los eventos TED.
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No voy a comentar las presentaciones ya que en este momento en que estoy escribiendo no me place ejercitar mi memoria. Proximamente estarán en el sitio de TEDxBuenosAires, así que podrán gozarlas sin el sesgo de mi opinión. Sólo puedo decirles que algunas de las charlas fueron muy buenas y magistralmente preparadas y presentadas. Otras fueron bastante informativas, especialmente aquellas en las que el contenido era eminentemente científico. Alguna presentación, peco de ser demasiado auto-referente y ego-inflacionada, algo que las mismas reglas de TED para los presentadores recomiendan evitar para que no se hagan comentarios como este.
Tal vez, porque en unos meses, estaré en la tarima de TEDxRosario, lo que más me gustó del evento, en términos de las presentaciones, es haber captado la humanidad de los presentadores. Me explico: como fan de TED he visto numerosos videos de sus presentaciones, pero en general he llegado a ellas a través de la viralización que supone el poder de la recomendación. Claro está, si un video es recomendado por miles o cientos de miles de personas, eso nos garantiza su calidad. El filtrado colaborativo al que me refiero eleva varios órdenes de magnitud el estandar de cualquier presentador y lo presiona a una posibilidad que no le es alcanzable. Ver en TEDxBuenosAires, que muchos presentadores no hicieron malas presentaciones, pero no alcanzaron ese nivel de asquerosa excelencia me regala la conmiseración hacia ellos (y hacia mí) y me deja tranquilo ya que, cuando presente en TEDxRosario, no me sentiré tan presionado a ser lo que tal vez no sea, lo que a su vez, vaya en beneficio de mi presentación. Esto que digo, tal vez suene egoísta ya que estoy hablando de TED desde el propio interés, pero bueno, siento que vale compartir con uds. esta reflexión.
Ya para cerrar este post, solamente quiero agradecer a Gerry y a todo el equipo organizador de TEDxBA, por haber puesto a disposición de todos nosotros sus tiempos, capacidades, trabajo sin esperar nada a cambio. Muchas gracias, nos vemos en TEDxRosario!!!
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Post scriptum:

Ayer, mucho tiempo después de haber escrito este post llegó a mi el artículo de Matias Alinovi publicado en Página/12 que me hizo reflexionar mucho. Creo que hay que leer ese artículo en detalle y entender que algo de luz posee y no entrar en una espiral negadora por más entusiasta que uno sea respecto a TED. Me gustan las conferencias TED, fue todo un placer estar en TEDxBuenosAires. Creo que es un formato que tiene mucho potencial como modelo de transmisión de conocimientos en el ámbito de una educación expandida en la que todos nos enculturizamos intensivamente a partir de la información que nos provee la conectividad.
Con todo hay que reconocer que, en parte es un modelo individualizante que se nutre del halo exitista del emprendedor consumado. Tal vez sea un modelo que replique a nivel del conocimiento el formato tradicional de las películas norteamericanas, el de aquel protagonista solitario que contra viento y marea enfrenta los designios de la maldad que se propaga por la inacción de un sistema que él mismo lucha por preservar.
Estoy convencido de que quienes organizaron el evento, tal como pienso yo, entendieron la virtud del formato como forma de acercar a la gente al placer de las ideas y del conocimiento viviente en quienes realizaron sus presentaciones. El esfuerzo que realizaron fue enorme y hay que aplaudirlos de pie. No quiero que se entienda esto como crítica paralizante, pero creo que es importante atender a algunos pasajes del artículo citado. Entiendo que en la Argentina de hoy y con tantos políticos corruptos que le roban la felicidad a la gente cada vez que se llenan sus bolsillos de billetes, es necesario promover modelos de personas (role models) diferentes que nos muestren que es posible construir otra sociedad. No se si esos modelos los encontraremos en el emprendedorismo. Tal vez ciertamente sea hora de mostrar modelos de tribus, modelos de grupos que cooperativamente estén haciendo la diferencia para ellos y para la sociedad.
Hace un tiempo escribí un post que elogiaba el fracaso, a veces podemos encontrar mucha más sabiduría en el territorio de lo oscuro y olvidado que en la irradiación encandilante de lo exitoso. Tal vez TED también deba alimentarse de historias de fracaso, particularmente de fracasados seriales.
Generalizando un poco, lo interesante que a mi me han dejado las presentaciones de TED, al menos las que yo considero como las que más me gustaron, es que no se dan respuestas cerradas sino que siempre derivan en un mensaje que queda abierto. Creo que esto es lo que sucede ahora. Siempre se puede mejorar, siempre es posible incorporar otras miradas y enfoques. Tal vez sea el momento de equilibrar el formato incorporando, por ejemplo, algún tipo de presentación o performance que devenga de una construcción colectiva y que nos muestre que el poder de la cooperación no requiere de individuos identificados sino de colectivos concientizados.


Stephen Downes en Rosario